Jueves por la tarde, caminas, el reloj, buscas el lugar. “Por fín!” piensas. Pasas la mirada, te acercas. Alguien te levanta la mano, ” ¿Vienes a…?”, “Si” respondes.
“Siempre vengo antes. Nos da tiempo a un café, ¿te pido uno?”
Y así empieza todo.
Cuatro tardes en las que preguntar, oír, mirar, reflexionar, compartir y practicar la Disciplina Positiva.
